5. EL ALARDE DE 1976
El Alarde de 1976, el primero tras la muerte de Franco y en plena transición política, se caracterizó por la presencia de fuerzas de seguridad a lo largo de todo el desfile así como por la “sentada” de la Plaza San Juan. Cada pocos metros policía armada flanqueaba el paso del Alarde. Durante la concentración de la tarde, en la calle Santa Elena, un jeep de la Guardia Civil intentó abrirse paso entre los soldados allí concentrados, uno de ellos no se percató de la situación y fue detenido al entender la Guardia Civil que estaba obstruyendo el paso de las fuerzas del Estado. La Batería de Artillería comunicó la detención del soldado de infantería al General que medió en la puesta en libertad del soldado así como en la autorización para desfilar por la tarde.

A las 18:40 horas, con cuarenta minutos de retraso, se dio inicio al desfile de la tarde con la protesta de las tropas por el excesivo celo de las fuerzas de seguridad y la detención del soldado. Las compañías de infantería mostraron su malestar desfilando con las “txapelas” en la mano, sin música y con las armas bajadas. Una vez más, a pesar de las dificultades existentes, el Alarde cumplió su recorrido con el apoyo de los soldados participantes y del público que llenaba las aceras apoyando a sus vecinos.